Antes de la lectura de estos textos,
extraídos de http://www.proaweb.org/index.php?option=com_content&task=view&id=50&Itemid=1 y de http://www.madriddigital.info/12/13222/siete-cada-diez-agresores-animales-agredieron-tambien-personas.html
desde la web de cordobaantitaurina queremos recordar tres obviedades que, aún siéndolo, nos vemos obligados a recordarlas:
1) Los bóvidos son también animales, no son objetos inanimados.
2) Clavar objetos punzantes a un bóvido para provocarle una muerte lenta a ritmo de aplausos es totalmente equiparable al hecho de clavar esos mismos objetos punzantes a un perro (o gato, o gorrión, o conejo, etc) para provocarle una muerte lenta a ritmo de aplausos, ya que tanto los bóvidos como los cánidos son animales, independientemente del uso que el ser humano haya decidido asignarle a lo largo de la historia. Y clavar objetos punzantes para provocar una muerte lenta a ritmo de aplausos en un tipo más de maltrato, violencia y sadismo.
3) España (o Ejjpaña) es el país de la Unión Europea con el índice más alto de violencia de género y violencia doméstica. Al mismo tiempo, es también el país con más casos de maltrato animal, ya sean por iniciativa individual o gubernamental. Y, curiosamente, del nivel intelectual de la inmensa mayoría de sus habitantes tampoco puede sentirse orgullosa…¿CASUALIDAD O CAUSALIDAD?



VIOLENCIA DOMÉSTICA Y CRIMINALIDAD RELACIONADA CON EL MALTRATO ANIMAL
Se ha demostrado mediante estudios estadísticos y gracias a las investigaciones de criminólogos y psicólogos, que los actos violentos hacia los animales no son indicadores de una psicopatía exclusivamente dirigida hacia ellos. Sino que dichos actos, que se manifiestan durante la niñez y adolescencia en ciertos individuos de carácter violento y agresivo, comienzan a ser dirigidos contra sus propios congéneres en un determinado momento de sus vidas, como si fuera un grado más en la escala de violencia.
“Un asesino inicialmente comienza matando y torturando animales cuando es menor de edad”,asegura Robert K Ressler, quien ha desarrollado algunos perfiles de asesinos en serie para el FBI. Los estudios realizados han convencido a los sociólogos, legisladores y jueces, en los Estados Unidos, que los actos de crueldad hacia los animales merecen su atención. Estos pueden ser la primera alerta de una patología que incluye la violencia hacia los propios seres humanos, ya que demuestran que los delincuentes que cometen delitos con violencia, tienen un mayor índice de probabilidad de haber maltratado animales cuando eran niños que aquellos delincuentes no considerados violentos.

(SI RESPONDES EL QUE ESTÁ LLENO DE SANGRE, ADEMÁS DE SÁDIC@ ERES MENTIROS@)
La historia está llena de ejemplos y el lugar donde más están documentados los perfiles asesinos es, de nuevo en los Estados Unidos. Patrick Sherrill, quien mató a 14 compañeros de trabajo en una oficina de correos y posteriormente se suicidó, tenía todo un historial de robo de animales domésticos, los cuales ofrecía a su perro para que los mutilara. Earl Kenneth Shriner, quien violó, apuñaló y mutiló a un niño de 7 años, era conocido en su zona como el chico que ponía cohetes en los perros por el recto y colgaba gatos. Brenda Spencer, quien abrió fuego en una escuela de San Diego, matando a dos niños e hiriendo a otros nueve, habitualmente torturaba perros y gatos prendiéndoles fuego. Albert de Salvo, “el estrangulador de Boston”, que mató a trece mujeres, encerraba perros y gatos, dentro de cestas para dispararles flechas y atravesarles, cuando era joven. Carroll Edward Cole, acusado de 35 asesinatos, confesó que su primer acto de violencia cuando niño fue estrangular a un cachorro. En 1987, tres estudiantes de una escuela secundaria de Missouri, fueron inculpados de la muerte a golpes de otro estudiante. Todos ellos habían incurrido en prácticas de mutilación a animales años atrás. Uno de ellos confesó haber matado tantos gatos que había perdido la cuenta. Dos hermanos que asesinaron a sus padres, practicaron previamente decapitando gatos. Y la lista no tiene fin (para más información, consultar la lista incluida al final de éste artículo). Los casos documentados que relacionan violencia temprana hacia los animales, para después ser dirigida hacia las personas se cuentan por miles. Tristemente, la violencia hacia los animales durante la niñez de estos futuros asesinos nunca resulta de interés, hasta que afecta a los humanos. La antropóloga Margaret Mead afirma que “una de las cosas más peligrosas que le pueden suceder a un niño es matar o hacer daño a un animal y seguir como si nada hubiera sucedido”.
MAL
BIEN
MAL
BIEN
Tal como hacen sus padres, reaccionan con violencia ante una frustración o enfado, y los primeros en pagar las consecuencias son los más indefensos y vulnerables, las mascotas. Los niños que se crían en un ambiente de violencia familiar, pierden rápidamente la empatía hacia los animales, llegando a matarles o mutilarles por diversión o por placer.

BIEN
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BIEN
MAL

BIEN Diversas fuentes, entre ellas la ASPCA – The American Society for the Prevention of Cruelty to Animals (www.aspca.org)
Más Información de interés: GEVHA Grupo para el Estudio de la Violencia hacia Humanos y Animales (www.gevha.com)
Más casos documentados de abusos y violencia hacia los animales por parte de incipientes asesinos de personas
Russell Weston Jr.Torturó y asesinó a 12 gatos: Les quemó y les cortó la cola, patas y orejas; les aplicó químicos tóxicos en los ojos para cegarlos; los obligó a ingerir veneno y los colgó de varios árboles (dejando el nudo lo suficientemente flojo para lograr una muerte lenta y dolorosa). Posteriormente asesinó a dos oficiales de policía en el Capitolio de los Estados Unidos, en Washington, D.C.
Henry Lee Lucas mató un gran número de animales y tuvo relaciones sexuales con sus cuerpos. Asesinó a su madre, a su esposa y a un número desconocido de personas.
Edward Kemperer destripó a dos gatos. Posteriormente asesinó a sus abuelos, a su madre y a 7 mujeres más.
Richard Speck arrojaba pájaros a un ventilador encendido. Asesinó a 8 mujeres.
Randy Roth ató con cinta adhesiva a un gato al motor de un auto y utilizó una lijadora industrial en una rana. Asesinó a dos de sus esposas y trató de asesinar a la tercera.
David Richard Davis disparó y mató a dos potros y cazaba con métodos ilegales. Asesinó a su esposa Shannon Mohr Davis, para cobrar el dinero de su póliza de seguro.
Peter Kurten, “El monstruo de Dusseldorf”, torturaba perros y practicaba la peor de las bestialidades al asesinar animales. Asesinó o intentó asesinar a más de 50 hombres, mujeres y niños.
Richard Trenton Chase, “El vampiro asesino de Sacramento”, les arrancaba la cabeza a los pájaros, desangraba animales y los asesinaba por sus órganos y después asesinó a seis personas en ataques fortuitos. Un oficial de policía que estuvo presente en la escena del primer asesinato, confesó haber tenido pesadillas sobre el crimen durante muchos meses después del hecho.
El asesino de Kobe“, un muchacho de 15 años en Japón, decapitó a un gato y estranguló a varios pichones. Decapitó a Jun Hase de 11 años de edad, mató a golpes con un martillo a una niña de 10 años y agredió a otros tres niños en distintos ataques.
Richard William Leonard su abuela lo forzaba a matar y a mutilar gatos y gatitos cuando era niño. Más adelante asesinó a Stephen Dempsey con arco y flecha. También asesinó a Ezzedine Bahmad al degollarlo.
Tom Dillion Mataba mascotas de diferentes personas. Le disparó y asesinó a Jamie Paxton de 21 años; a Claude Hawkins de 49; a Donald Welling de 35; a Kevin Loring de 30 y a Gary Bradely de 44.
Eric Smith a los nueve años de edad, estranguló al gato del vecino. A los trece años apaleó a Derrick Robie de cuatro años. Smith llevó al pequeño al bosque, lo estranguló, lo violó con un palo y luego lo golpeó con una roca hasta matarlo.
David Berkowitz, “El Hijo de Sam” envenenó al periquito de su madre por celos. Tiempo después, disparó a 13 personas. Seis de ellos murieron y por lo menos dos sufrieron lesiones permanentes que les produjeron discapacidades.
Arthur Shawcross sumergió repetidas veces a un gatito en las aguas de un lago, hasta que debido al agotamiento murió ahogado. Después de pasar 15 años y medio en prisión por diversos delitos, asesinó a once mujeres.
Michael Perry decapitó al perro del vecino. Más tarde asesinó a sus padres, a un sobrino y a dos vecinos.
Jason Massey sus antecedentes mortales de comenzaron con perros y gatos, a los 20 años decapitó y destripó a una niña de 13 años de edad y le disparó de muerte a un niño de 14. Afirmaba haber asesinado 37 gatos, 29 perros y 6 vacas.
Patrick Sherrill robaba las mascotas de sus vecinos, los ataba con alambres de púas y hacía que su perro les matara. En 1986 asesinó a 14 compañeros de trabajo para después suicidarse.
Keith Hunter Jesperson, “El asesino de la cara feliz”, le gustaba azotar la cabeza de los topos y golpeaba, estrangulaba o disparaba contra gatos y perros callejeros. Es conocido por haber estrangulado a 8 mujeres. Él dijo: “Prácticamente les exprimes la vida a estos animales”… “estrangular a un ser humano o a un gato es exactamente la misma sensación… Yo soy el resultado directo de lo que sucede cuando alguien mata a un animal a muy temprana edad”.
Carroll Edward Cole, fue ejecutado en 1985, acusado de 35 asesinatos, se le conoce por haber sido uno de los más prolíficos asesinos en serie en la historia de los Estados, confesó que su primer acto de violencia había sido estrangular a un cachorro bajo el porche de su propia casa.
Robert Alton Harris asesinó a dos niños de 16 años, roció a un vecino con gasolina y posteriormente le prendió fuego con cerillas. Su primer encuentro con la policía fue por matar gatos en su vecindario.
La mayor parte de los asesinos hasta cierto punto ha abusado a los animales. Entre las señas de advertencia más importantes de un niño en problemas: Abusos contra los animales, amenazas de suicidio o intentos, auto mutilaciones, etc.
Luke Woodham, un niño de 16 años, describió cómo golpeaba, quemaba y torturaba a su perro como un acto de “auténtica belleza”. Después, acuchilló a su madre, asesinó a dos compañeros de escuela e hirió a siete más.
Edmund Emil Kemper Las víctimas favoritas eran los gatos. Enterró a algunos vivos, mató a otros y empalaba sus cabezas en estacas. Partió a su gato en pedazos después de decapitarlo. La técnica fue la misma que utilizó cuando asesinó a su madre.
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Siete de cada diez agresores de animales agredieron también a personas
(Madrid Digital, 03/03/09)
La Fundación Argentina para el Bienestar Animal (FABA) realizó un estudio entre las denuncias de maltrato animal recibidas durante todo 2. 008 y su resultado refleja que 7 de cada 10 personas denunciadas por maltratar un animal, fueron vistas también agrediendo a integrantes de su familia. El 47% de los agresores tiene entre 30 y 50 años; y el 29%, más de 51.
La violencia es un patrón de conducta que se aprende y llega a ser la forma de amar y establecer vínculos con el otro. Muchas veces los animales domésticos son víctimas de la persona, que canaliza su impotencia ante los problemas que vive en el hogar.


Al respecto, la Dra. Silvana Stochetti, directora del área Contra la Crueldad Animal de FABA aclaró que “es necesario advertir que éste es un problema social, ya que la violencia se transmite de padres a hijos. Esta transmisión no viene dada por la genética, sino a través del proceso de identificación que el hijo siente por su padre.”
Descriptivamente, el psicoanálisis dice que la violencia estaría relacionada entre otras cosas con la dificultad de relacionarse a través de las palabras con el otro, ya sea con un semejante o quién lo represente.
Los números crudos
De acuerdo con el análisis de 60 denuncias recibidas en FABA durante el año 2008, la institución concluye que:
- El 66,7% de las denuncias recibidas en FABA son por lesiones, el 13,3% por intemperie, el 13,3% por inanición y el 6,7% por otras causas
- El 53,3% de las personas denunciadas como violentas hacia los animales fueron identificadas como de clase media, el 40% de clase baja y el 6,7% como de clase media-alta.
- Asimismo el 66,7% era integrante de un matrimonio con hijos, mientras que el 26,7% de los denunciados vivía solo y el 6,7% vivía en pareja sin hijos.
- El 47% de los agresores tiene entre 30 y 50 años; y el 29%, más de 51.
- El 94% de los denunciados se encontraba empleado
- El 80% de los denunciados es el dueño de la mascota maltratada y el 50% tiene sólo una mascota.
- Por otro lado en el 80% de los casos, el denunciado dirige el acto de agresión contra su primera mascota.
- Los actos denunciados en el 100% de los casos no son los primeros. Es decir, el denunciante sólo llama a la Fundación cuando los actos de maltrato se repiten, en muchos casos existe intención de persuadir al violento para que deponga su actitud.
- Los denunciantes refieren conocer en un 74% poseen antecedentes de agresión familiar en los denunciados, y el 70% de los denunciantes fue testigo ocular directo del maltrato.
Archivado bajo: Artículos y Noticias, General | Etiquetado: asesinos, de género, doméstica, maltrato animal, psicópatas, violencia
HAY QUE TERMINAR CON EL MALTRATO HACIA LOS ANIMALES DE UNA VEZ POR TODAS.
Unite a AMIGOS DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES!
Te Esperamos
;)